“Siempre a lo grande” se ha convertido en el lema de los Emiratos Árabes Unidos, que buscan constantemente proyectos faraónicos con los que sorprender al mundo. Su última extravagancia está en Dubai: una torre de un kilómetro de alto que, cuando esté acabada de aquí a diez años, se convertirá en el edificio más alto del mundo.
El pequeño emirato anunció el domingo esta construcción, con lo que vuelve a desafiar los límites de la arquitectura. Se trata de un rascacielos que superará las 200 plantas y que se situará en el centro del complejo de edificios del puerto de Nakheel, entre islas artificiales que albergan residencias de lujo. “Dubai tiene una visión única en el mundo”, dijo Sultan Ahmed Bin Sulayem, presidente de Dubai World – una de las compañías que participa en el proyecto-, en la presentación de la Nakheel Harbour.
Fuente: telegraph.co.uk

